The easy way
Creo que por fin llegué a la conclusión de que es muchisimo más fácil tener a alguien a quien cargarle toda la culpa, suena obvio pero no. Pretendemos que nos dolieron sus acciones, somos las victimas, los odiamos y nos repetimos que no mereciamos eso y tal vez sea verdad y definitivamente doloroso pero nada peor que sentir que si te lo mereces, que eres dueño de la culpa, que no eres la victima, que la cagaste, que apestas.
Quizás algunas personas les va bien el papel de malos, están acostumbrados, siguen adelante, no creen que hicieron mal o lo que sea pero hay otras como yo que aunque no queremos ser victimas encontramos peor estar del otro lado de la historia.
Siempre trato de ser sincera y prefiero asumir de una vez las consecuencias de mis vainas, pero qué horrible sentir que se te pasó el tiempo, no encontraste una disculpa, no te dieron chance de hacerlo bien y ya, te quedaste marcada por el resto de la historia como esa mala que odias ser. Al mismo tiempo sabes que es tu deber tratar de arreglar todo pero que no depende sólo de ti, a veces se necesita que la otra persona también quiera arreglar todo.
No se puede simplemente vivir en un cuento de hadas esperando algún día ser la buena y ser suficiente porque esto no es un maldito cuento, es la vida. No hay tiempo.